Había una vez un niño de mirada muy viva, de pelo
ensortijado y nariz chica muy despierto
por demás, el más chiquito del grupo y el más inteligente. Ya verás.
Este niño se llamaba Jesús era tierno y muy amigo de los
demás jugaba al fútbol pero soñaba con volar, tocar el piano y la guitarra
también. Quería ser músico, artista, deportista y científico todo le gustaba.
Alguna vez cuando lo fueron a matricular la directora se
opuso dijo que no lo recibiría y menos si estaban juntos 2 hermanos eso sería
un problema según decía, además este niño venia de ser expulsado de otra
escuela donde una mujer malvada lo maltrataba y avergonzaba siempre delante de
los demás, su condición de pobreza, para
ella era razón para no estudiar. Esa mujer fue su maestra no recuerdo el nombre
pero les puedo contar que era un monstruo de verdad; de ella no es de quien les
voy a contar, al final la nueva directora
dispuso que no permitiría a Jesús en su escuela había sido expulsado, de
el que se podía esperar.
La madre de Jesús se fue muy triste y llorando su hijo se quedaría sin escuela, el
niño había sido expulsado de su
anterior escuela y ya no había a donde
ir. Solo un milagro podría ayudarlos.
La señora que sería su profesora después, se enteró de la
situación y decidió que aceptaría al niño en su salón a pesar de las múltiplex explicaciones y
amenazas de la directora, no le importó,
exigió que al niño lo aceptaran
en la escuela de no ser así ella
renunciaría.
La directora la amenazó con dejarla sin alumnos pero ella no
cedió, la lucha fue intensa, dejaron de hablarse por un tiempo pero las ganas
de ayudar a una madre que sufría por su hijo fueron más y así se decidió que
Jesús se quedaba en su escuela.
Un día Jesús salió de
su casa debía ir a la escuela era día de clase y un examen de matemáticas
estaba a punto de empezar, llovía fuertemente su capa era una bolsa plástica
pequeña, pero no importaba el niño quería llegar su maestra la más grande señora jamás conocida en una escuela, lo esperaba, ella era
la mejor maestra que se podía
encontrar siempre era puntual, nunca
perdía un minuto con las otras maestras, siempre quería enseñar.
No le importaban más que sus alumnos, sus muchachos sus
tesoros, los amaba y haría cualquier cosa por ellos incluso regañarles fuertemente si era preciso a pesar
que ella sufría más que ellos con cada
regaño.
Ella contrato con su
salario un maestro de matemáticas para
que los preparara para el más grande reto que sus alumnos tendrían el examen de
admisión en icoterpo, quería un
gran triunfo, era un trabajo de todos los días preparando a sus muchacho para
el reto
confiaba en todos y sabía que podían lograrlo.
Una gran satisfacción estaba en camino.
Jesús llego como un relámpago a la escuela, tomo su cuaderno
de ejercicios para matemáticas y se sentó, el maestro les inició una
explicación él estaba feliz era su
momento tenía que aprender muy bien, su maestra confiaba en él y él no quería
fallarle el gran examen llegaría y el no
solo podía ser el mejor de su escuela si no también el mejor de su ciudad.
Hubo un examen sencillo para evaluar el nivel de los
alumnos y luego pasamos a una
interesante explicación sobre lo que haríamos durante un par de meses en los que compartiríamos con el nuevo
profesor él deseaba que aprendiéramos
bien y fuéramos muy atentos.
La explicación inició con los numero naturales y terminaría
con las temibles raíces cuadradas, Jesús, ya las conocía y las esperaba llevaba
meses estudiando junto a su padre y su hermano, todo lo relacionado con estos
temas y tenía muchos cuadernos de práctica y muchos libros que estudiar él lo
sabía a la profesora no le podía fallar.
Su mejor amigo era su
hermano y compañero siempre estudiaban
juntos y se apoyaban mucho, solían ir
juntos a la escuela y por nada en el mundo querían perderse una clase
mucho menos si esta era de matemáticas, ellos conocían lo importante que era el
estudio para sus padres no le podían fallar para ellos estaban a puertas de
pasar a una nueva etapa lo tenían que lograr.
Los días pasaban y el silencio en las clases era grande,
enorme nadie quería perderse nada incluso el monito un gran amigo de mi
hermano, en la escuela compartían todo incluso la lonchera. Este buen compañero era el niño más querido de la
clase vivía cerca a la escuela pero lo llevaban y nos causaba mucha risa,
siempre llevaba lonchera, con el tiempo en vacaciones nos dimos cuenta que él
también era el primer monito chatarrero en la ciudad todos lo queríamos
esperábamos una buena nota para él gran día.
Por fin llegaría el
día esperado en icoterpo nos esperaban para el examen de admisión. Jesús vivía
lejos y como siempre estaba lloviendo tenía que esperar un bus pero era algo difícil las calles se
inundaban. todos sus compañeros entraron a el salón pero los hermanos no
llegaban el monito fingió un accidente para darles más tiempo mientras otros salían del salón ayudándolo para distraer y
así ganar tiempo; era un grupo de alumnos
como nunca más se vio otro, parecían todos hermanos, alguna vez los vi llorar junto, a todos, por
lo mismo,un regaño, así como los vi reír y cantar dirigidos por la mayor de sus
compañeras Alexandra siempre mandando era la jefe pero nos cuidaba, y que decir de clara
palacios si la hija de don pala siempre defendiéndonos fue campeona en
lanzamiento de bala y otras cosas más. Pero la numero uno en orden siempre fue
María de Jesús una compañera excepcional.llegando a la escuela Jesús se cayó cruzando la calle su hermano lo levanto y
lo ayudo a llegar la profesora estaba nerviosa pero al verlos llegar se
tranquilizó.
todos estaban listos, todos sabían lo que teníamos que hacer llego el examen 150 preguntas que
responder una niña de otra escuela era
la sensación académica del momento, era muy inteligente, dedicada y muy linda,
siempre ocupo el primer puesto en su escuela para mí era un reto todo un año
preparando este examen esperando este día, ella y yo en el mismo salón nos saludamos y miramos fijamente ella sabía
del desafío que teníamos y a quien se enfrentaba, la
ciudad entera esperaba por sus resultados, la profesora Mirna la mejor de todas, la mejor del mundo me hecho la bendición era la primera vez que lo hacía para
un examen y fue único, me sentí el mejor, el más grande.
Mi profesora confiaba
en sus muchachos y en especial en mí, nos pidió que no la decepcionáramos… y así empezó el examen todos los estudiantes de
otras escuelas ¡nervios,! nosotros tranquilos, estábamos preparados los profesores de ICOTERPO preguntaban si el
examen estaba difícil que si necesitábamos ayuda, la niña sensación me miraba y
vigilaba al igual que yo a ella, nadie permitió ayuda y menos
nosotros los alumnos de Mirna.
Fue maravilloso estar
en ese lugar y ser su alumno, nunca la olvidare… los comentarios sobre el examen no faltaron
decían que fue muy difícil, que nadie podía ganarlo obvio los alumnos de otras
escuelas porque nosotros los que estudiábamos en Santa Teresita estábamos
felices, fue un buen desafío.
En especial Luz Elena
y alma siempre comentaron sobre cómo debía ir les en el examen…bueno llegaron
los resultados todo fue un suspenso nadie sabía nada ni quería decir nada las
madres de todos nosotros debían estar ese día en la escuela cuando de repente se presenta la secretaria
con los resultados tenía que ponerlos a la vista de todos un silencio que nunca
olvidare se hizo presente y luego un grito ¡siiiiiiiiiiiiiiiii!
Mi escuela obtuvo los mejores resultados y Jesús fue el mejor, su examen fue excelente, su hermano ocupo el tercer
lugar y la niña maravilla fue segunda la había vencido.
Mi madre lloro junto a mi profesora, la felicidad era enorme lo había logrado su alumno su muchacho
Jesús el que no querían recibir en su escuela era el mejor. Gracias a ella.
¡Gracias maestra, gracias Mirna Quezada!