Había una vez un hombre con mente de niño que quería ser grande deseaba ser hombre pero no lo lograba. Caminaba siempre hacia adelante tumbaba barreras con solo mirarlas siempre avanzaba nunca paraba no le importaba nada solo llegar a la meta, meta que no conocía final que nunca esperaba pues él lo sabía siempre se avanza siempre hay algo mas siempre hay una meta.
Una noche descubrió un secreto el secreto más grande, el mejor secreto guardado y llego a sus ojos lo saboreo como el buen vino tinto, sonrió quiso contarlo pero es un secreto.
Entonces empezó a buscar como apropiarse de ese tesoro, descubrió que estaba solo, que las personas que creía a su lado se habían quedado atrás, nadie soportaba su ritmo nadie igualaba sus pasos, el solo no podía cargarlo…
Fue entonces cuando descubrió y dijo maldita sea nadie puede solo.
Y solo estoy, rodeado de débiles e incapaces, como cargar una montaña usted solo, como vestir a un gigante como convertir el mar en vino.
No hallo respuesta, solo un silencio enorme como el de una noche.
Luego de una pausa sabiendo que su cerebro se nublaba siempre algunos instantes antes de darle solución a los problemas más profundos escucho la voz que siempre surge de su corazón gritándole estas palabras “ YO SOY LERIVA EL QUE CAMINA HIJO DE DIOS EN ESTA TIERRA NADA ME DETIENE NADA ME ACORRALA NACI PARA TRIUNFAR Y SER EL MEJOR” fue ahí donde encontró su respuesta.
hola luis
ResponderEliminar