domingo, 23 de diciembre de 2012

UN CUENTO DE SANTA TERESITA "DEL NIÑO JESUS"



Había una vez un niño de mirada muy viva, de pelo ensortijado  y nariz chica muy despierto por demás, el más chiquito del grupo y el más inteligente. Ya verás.

Este niño se llamaba Jesús era tierno y muy amigo de los demás jugaba al fútbol pero soñaba con volar, tocar el piano y la guitarra también. Quería ser músico, artista, deportista y científico todo le gustaba.

Alguna vez cuando lo fueron a matricular la directora se opuso dijo que no lo recibiría y menos si estaban juntos 2 hermanos eso sería un problema según decía, además este niño venia de ser expulsado de otra escuela donde una mujer malvada lo maltrataba y avergonzaba siempre delante de los demás,  su condición de pobreza, para ella era razón para no estudiar. Esa mujer fue su maestra no recuerdo el nombre pero les puedo contar que era un monstruo de verdad; de ella no es de quien les voy a contar, al final la nueva directora  dispuso que no permitiría a Jesús en su escuela había sido expulsado, de el que se podía esperar.

La madre de Jesús se fue muy triste y  llorando su hijo se quedaría sin escuela, el niño había sido  expulsado de su anterior  escuela y ya no había a donde ir. Solo un milagro podría ayudarlos.

La señora que sería su profesora después, se enteró de la situación y decidió que aceptaría al niño en su salón  a pesar de las múltiplex explicaciones y amenazas de la directora, no le importó,  exigió  que al niño lo aceptaran en la escuela  de no ser así ella renunciaría.

La directora la amenazó con dejarla sin alumnos pero ella no cedió, la lucha fue intensa, dejaron de hablarse por un tiempo pero las ganas de ayudar a una madre que sufría por su hijo fueron más y así se decidió que Jesús se quedaba en su escuela.

 Un día Jesús salió de su casa debía ir a la escuela era día de clase y un examen de matemáticas estaba a punto de empezar, llovía fuertemente su capa era una bolsa plástica pequeña, pero no importaba el niño quería llegar  su maestra la más grande señora jamás  conocida en una escuela, lo esperaba, ella era la  mejor maestra que se podía encontrar  siempre era puntual, nunca perdía un minuto con las otras maestras, siempre quería enseñar.

No le importaban más que sus alumnos, sus muchachos sus tesoros, los amaba y haría cualquier cosa por ellos incluso  regañarles fuertemente si era preciso a pesar que ella sufría más  que ellos con cada regaño.

 Ella contrato con su salario un maestro de matemáticas  para que los preparara para el más grande reto que sus alumnos tendrían el examen de admisión en icoterpo,  quería un gran triunfo, era un trabajo de todos los días preparando a sus muchacho para el  reto  confiaba en todos y sabía que podían lograrlo.
Una gran satisfacción estaba en camino.

Jesús llego como un relámpago a la escuela, tomo su cuaderno de ejercicios para matemáticas y se sentó, el maestro les inició una explicación él  estaba feliz era su momento tenía que aprender muy bien, su maestra confiaba en él y él no quería fallarle el gran examen llegaría  y el no solo podía ser el mejor de su escuela si no también el mejor de su ciudad.

Hubo un examen sencillo para evaluar el nivel de los alumnos  y luego pasamos a una interesante explicación sobre lo que haríamos durante un par de meses  en los que compartiríamos con el nuevo profesor él deseaba que aprendiéramos  bien y fuéramos muy atentos.

La explicación inició con los numero naturales y terminaría con las temibles raíces cuadradas, Jesús, ya las conocía y las esperaba llevaba meses estudiando junto a su padre y su hermano, todo lo relacionado con estos temas y tenía muchos cuadernos de práctica y muchos libros que estudiar él lo sabía a la profesora no le podía fallar.
Su mejor amigo  era su hermano y compañero  siempre estudiaban juntos y se apoyaban mucho, solían ir  juntos a la escuela y por nada en el mundo querían perderse una clase mucho menos si esta era de matemáticas, ellos conocían lo importante que era el estudio para sus padres no le podían fallar para ellos estaban a puertas de pasar a una nueva etapa lo tenían que lograr.

Los días pasaban y el silencio en las clases era grande, enorme nadie quería perderse nada incluso el monito un gran amigo de mi hermano, en la escuela compartían todo incluso la lonchera. Este  buen compañero era el niño más querido de la clase vivía cerca a la escuela pero lo llevaban y nos causaba mucha risa, siempre llevaba lonchera, con el tiempo en vacaciones nos dimos cuenta que él también era el primer monito chatarrero en la ciudad todos lo queríamos esperábamos una buena nota para él gran día.

Por fin llegaría  el día esperado en icoterpo nos esperaban para el examen de admisión. Jesús vivía lejos y como siempre estaba lloviendo tenía que esperar un bus  pero era algo difícil las calles se inundaban. todos sus compañeros entraron a el salón pero los hermanos no llegaban el monito fingió un accidente para darles más tiempo  mientras otros  salían del salón ayudándolo para distraer y así ganar tiempo; era un grupo de alumnos  como nunca más se vio otro, parecían todos hermanos,  alguna vez los vi llorar junto, a todos, por lo mismo,un regaño, así como los vi reír y cantar dirigidos por la mayor de sus compañeras Alexandra siempre mandando era la jefe  pero nos cuidaba, y que decir de clara palacios si la hija de don pala siempre defendiéndonos fue campeona en lanzamiento de bala y otras cosas más. Pero la numero uno en orden siempre fue María de Jesús una compañera excepcional.llegando a la escuela Jesús se cayó cruzando la calle   su hermano lo levanto y lo ayudo a llegar la profesora estaba nerviosa pero al verlos llegar se tranquilizó.

todos estaban listos, todos sabían lo que teníamos  que hacer llego el examen 150 preguntas que responder  una niña de otra escuela era la sensación académica del momento, era muy inteligente, dedicada y muy linda, siempre ocupo el primer puesto en su escuela para mí era un reto todo un año preparando este examen esperando este día, ella y yo en el mismo salón  nos saludamos y miramos fijamente ella sabía del desafío que teníamos y a quien se enfrentaba,     la ciudad entera esperaba por sus resultados, la profesora Mirna la mejor de todas, la mejor del mundo me hecho la bendición era la primera vez que lo hacía para un examen y fue único, me sentí el mejor, el más grande.
Mi profesora  confiaba en sus muchachos y en especial en mí, nos pidió que no la decepcionáramos…   y así empezó el examen todos los estudiantes de otras escuelas ¡nervios,! nosotros tranquilos, estábamos preparados los  profesores de ICOTERPO preguntaban si el examen estaba difícil que si necesitábamos ayuda, la niña sensación me miraba y vigilaba al igual que yo a ella, nadie permitió ayuda  y menos  nosotros los alumnos de Mirna.

 Fue maravilloso estar en ese lugar y ser su alumno, nunca la olvidare…  los comentarios sobre el examen no faltaron decían que fue muy difícil, que nadie podía ganarlo obvio los alumnos de otras escuelas porque nosotros los que estudiábamos en Santa Teresita estábamos felices, fue un buen desafío.

En especial Luz Elena  y alma siempre comentaron sobre cómo debía ir les en el examen…bueno llegaron los resultados todo fue un suspenso nadie sabía nada ni quería decir nada las madres de todos nosotros debían estar ese día en la escuela  cuando de repente se presenta la secretaria con los resultados tenía que ponerlos a la vista de todos un silencio que nunca olvidare se hizo presente y luego un grito ¡siiiiiiiiiiiiiiiii!  
Mi escuela obtuvo los mejores resultados y  Jesús fue el mejor, su examen  fue excelente, su hermano ocupo el tercer lugar y la niña maravilla fue segunda la había vencido.

Mi madre lloro junto a mi profesora, la felicidad era  enorme lo había logrado su alumno su muchacho Jesús el que no querían recibir en su escuela era el mejor. Gracias a ella.
¡Gracias maestra, gracias Mirna Quezada!

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